PALABRA DE LEY – Cuando el trabajador se va con Javier Vicente

Cuando pensamos en finalizar un contrato de trabajo, lo habitual es asociarlo a un despido, pero lo cierto es que también existen situaciones en las que es el propio trabajador quien decide poner fin a la relación laboral, y no siempre renunciando a sus derechos. En determinados casos, esta decisión puede incluso dar lugar a una indemnización y al acceso a la prestación por desempleo, por lo que conviene conocer bien las distintas opciones.

¿Puede un trabajador dejar su empleo sin perder derechos?

La respuesta es que depende de la forma en que lo haga. Si el trabajador opta por una baja voluntaria, es decir, decide marcharse sin alegar causa alguna, no tendrá derecho a indemnización ni a paro, y además deberá respetar el plazo de preaviso que marque el convenio colectivo o, en su defecto, el habitual de quince días. Algo similar ocurre durante el periodo de prueba, donde tanto empresa como trabajador pueden poner fin al contrato sin necesidad de justificar la decisión y sin derecho a compensación, aunque en este caso normalmente tampoco es necesario preavisar.

Ahora bien,

¿Existen situaciones en las que el trabajador sí puede marcharse con indemnización?

Sí, y son especialmente relevantes. Una de ellas se produce cuando la empresa introduce cambios importantes en las condiciones de trabajo, como el salario, el horario o las funciones, y estos cambios perjudican al trabajador. En ese caso, este puede optar por extinguir su contrato y percibir una indemnización de veinte días por año trabajado, además de tener derecho a la prestación por desempleo.

¿Qué ocurre si la empresa incumple sus obligaciones?

En supuestos más graves, como cuando la empresa no paga el salario, lo hace con retrasos continuados o impone modificaciones sin respetar los procedimientos legales, el trabajador puede solicitar la extinción del contrato con una indemnización mayor, de treinta y tres días por año trabajado, con un límite de veinticuatro mensualidades. También entran aquí otros incumplimientos graves, como situaciones de acoso laboral, vulneración de derechos fundamentales o la falta de medidas adecuadas en materia de prevención de riesgos laborales.

¿Cualquier problema permite al trabajador marcharse con indemnización?

No, es importante tener en cuenta que no cualquier conflicto o desacuerdo da lugar a este derecho. Debe tratarse de situaciones graves, reiteradas o que supongan un perjuicio real para el trabajador, por lo que cada caso debe analizarse de forma individual.

En definitiva, la decisión de dejar un empleo puede tener consecuencias muy distintas según las circunstancias. Por eso, antes de actuar, resulta fundamental contar con asesoramiento legal que permita valorar correctamente la situación y evitar errores que puedan suponer la pérdida de derechos o la asunción de obligaciones innecesarias.

ESCUCHA EL PODCAST COMPLETO AQUÍ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 3 =

Scroll al inicio